Resumen
Un análisis comparativo de los precursores de NAD+ (NMN y NR) frente a SS-31 (elamipretida) para la salud mitocondrial y la longevidad, examinando sus distintos mecanismos de biosíntesis de NAD+ versus estabilización de cardiolipina y su potencial sinergia.
Los precursores de NAD+ y SS-31 representan dos de los enfoques más científicamente fundamentados para combatir el declive mitocondrial relacionado con la edad, sin embargo operan a través de mecanismos fundamentalmente diferentes. Los precursores de NAD+ como NMN y NR restauran el pool celular de una coenzima crítica que alimenta a las sirtuinas y cientos de otras enzimas, mientras que SS-31 estabiliza directamente la integridad estructural de la membrana mitocondrial interna uniéndose a la cardiolipina.
Los precursores de NAD+ actúan en la parte superior de la cascada de salud mitocondrial. Al restaurar los niveles de NAD+ que disminuyen con el envejecimiento, alimentan la actividad de SIRT1 y SIRT3. Las dosis clínicas de 250 a 1000 mg por día de NMN o NR duplican confiablemente los niveles circulantes de NAD+ en humanos.
SS-31 actúa directamente en la membrana mitocondrial. Su estructura tetrapeptídica se concentra 1000 a 5000 veces en la membrana mitocondrial interna, donde se une a la cardiolipina para estabilizar los supercomplejos de la cadena de transporte de electrones. Las dosis clínicas de 0,25 mg por kg por día o aproximadamente 40 mg por día subcutáneos han sido utilizadas en ensayos humanos de hasta 24 semanas.
La evidencia preclínica sugiere una poderosa sinergia entre estos dos enfoques. En ratones envejecidos, el tratamiento con SS-31 restaura la función cardíaca diastólica mientras que NMN restaura la función sistólica bajo alta carga de trabajo. Cuando se combinan, las dos intervenciones normalizan ambos aspectos de la función cardíaca.

