Resumen
Un análisis comparativo de la vasopresina y la oxitocina como neuropéptidos sociales, examinando sus roles complementarios en el comportamiento sexual, el vínculo de pareja y la cognición social, con énfasis en los efectos dependientes del sexo, la reactividad cruzada de receptores y las implicaciones terapéuticas.
La vasopresina y la oxitocina representan un sistema de neuropéptidos emparejado que coordina aspectos complementarios del comportamiento social y reproductivo. Sus estructuras casi idénticas, orígenes evolutivos compartidos y reactividad cruzada de receptores crean un complejo panorama de señalización.
La relación estructural entre la vasopresina y la oxitocina, que difieren solo en dos de las nueve posiciones de aminoácidos, crea una superposición farmacológica significativa entre sus sistemas de receptores. La vasopresina puede activar OXTR como agonista parcial, y la oxitocina puede activar los receptores de vasopresina V1a, aunque con menor afinidad. Esta reactividad cruzada tiene implicaciones importantes para interpretar los hallazgos de investigación.
La especialización dependiente del sexo de estos dos sistemas es uno de los hallazgos más sólidos y replicados en neuroendocrinología conductual. En el modelo de vínculo de pareja del topillo de pradera, el patrón es claro: la oxitocina que actúa a través de OXTR en el núcleo accumbens es necesaria para la formación de preferencia de pareja femenina, mientras que la vasopresina que actúa a través de receptores V1a en el pálido ventral es necesaria para la formación de preferencia de pareja masculina.
En el comportamiento sexual específicamente, la vasopresina y la oxitocina contribuyen a diferentes fases y aspectos de la respuesta sexual. La oxitocina está prominentemente involucrada a lo largo del ciclo de respuesta sexual, con niveles crecientes durante la excitación, liberación máxima en el orgasmo y elevación sostenida durante el vínculo postcoital. Las contribuciones de la vasopresina al comportamiento sexual son más prominentes en las fases preparatorias y motivacionales.
La conexión agresión-vínculo mediada por la vasopresina no tiene un paralelo claro en el sistema de oxitocina. En los topillos de pradera emparejados, la vasopresina en el hipotálamo anterior impulsa la agresión selectiva hacia machos desconocidos, un comportamiento que funciona como guarda de pareja.
La respuesta al estrés es otro dominio donde la vasopresina y la oxitocina muestran efectos divergentes. La vasopresina, actuando a través de receptores V1b en la hipófisis anterior, es un cosecretagogo de ACTH junto con la hormona liberadora de corticotropina (CRH), activando así el eje HPA. La oxitocina, por el contrario, generalmente inhibe el eje HPA, reduciendo los niveles de cortisol.
Las implicaciones terapéuticas de comparar estos péptidos son significativas para los trastornos de salud sexual. Las condiciones caracterizadas por reducción del deseo y la motivación pueden beneficiarse de enfoques basados en vasopresina. Las condiciones caracterizadas por dificultad con la intimidad, el vínculo y la confianza pueden abordarse mejor con intervenciones basadas en oxitocina.

